
Mi querido paladín, uno de esos dibujos que te salen sin saber muy bien cómo. Estoy especialmente orgullosa de la cara y de la mano que sujeta la espada.
Estaba destinado a ser algún día ilustración para un amigo pero por lo visto había que cambiar un poco la idea y no podía resistir la tentación de que se viera cómo fue en un principio.

Un intento de hacerlo más completo... tal vez no tuve mucho éxito, algún día aprenderé que, cuando estás cansada es mejor parar y seguir otro día...